15 mayo, 2005

628 episodios sinfónicos

1 Mujer.
2 Mujer y destino: Afrodita.
3 Mujer y mar: Helena.
4 Mujer y oráculo: Lily Süllos.
5 Mujer y hijo: la Piedad de Miguel Ángel[1].
6 Mujer ninfa: Dolores Haze.
7 Mujer musa: Thalia.
8 Mujer ligera de cascos: Cabrera.
9 Mujer vampiro: Jorge Peña.
10 Mujer con voz de Virulazo: Iris Blanco.
11 Mujer punk católica: Eleuteria Garfunkel.
12 Mujer santa: Teresa.
13 Mujer sirena: Cher.
14 Mujer hada: Julieta Magaña.
15 Mujer vamp: Federico Klemm.
16 Mujer lagarto: Margarito Tereré.
17 Mujer escritora: Arturo Puig.
18 Mujer mecánica: Pincho Castellano.
19 Mujer atómica: Divina Gloria.
20 Cantante atónica: Natalia Oreiro.
21 Mujer de cine: Jorge Lanata.
22 Mujer mascota: el Perro Verbitsky.
23 Mujer fuego: Juana de Arco.
24 Mujer atónita: Susana Giménez
25 Mujer compadrita: Lidia Lamaison.
26 Mujer putana cristiana: Magdalena.
27 Mujer llorona: Américo Rubé Gallego.
28 Mujer llorona 2: Andrea del Boca.
29 Mujer llorona 3: Arturo Lavagna.
30 Mujer bien atendida: Arturo también la seca.
31 Mujer hidráulica: Marta Minujin.
32 Mujer impotente: E. De la Rúa.
33 Mujer histérica: Domingo de Cavallo.
34 Mujer cabezona: Eduardo Duhalde.
35 Mujer folklórica: Quique Dapiaggi.
36 Mujer guerrera: Gatica.
37 Mujer Stone: Roberto Giordano.
38 Mujer calva: Fernández Meijide.
39 Mujer vieja: la Pacha Mama.
40 Mujer más linda: A. Lacroze.
41 Mujer ligara de cascos pero con visos de honesta: Mauricio Macri.
42 Mujer simpática: J. C. Ruckauf.
43 Mujer discreta: S. Süller.
44 Mujer de buen comer: Pochita Morfoni.
45 Mujer prostituta varonil: la Pocha.
46 Mujer canyengue: Tita Merello
47 Otra mujer canyengue: Alejandro Romay.
48 Otra mujer simpática: G. Sofovich.
49 Mujer simpática 3: Julio Maaaaaaaaaaaarbiz.
50 Mujer histriónica: Alnold Schwarzeneger.
51 Mujer educada: A. Dalesio de Viola.
52 Mujer culta: Olvaldo Quiroga.
53 Mujer histérica 2: Jorge Jakobson.
54 Mujer preferida de Van Gaal: Juan Román Jakobson.
55 Mujer preferida de James Bond: Atahualpa Yupanqui.
56 Mujer con voz de pito: Isabel Perón.
57 Mujer con voz de concha: Julio Grondona.
58 Mujer con dedos ágiles: Eduardo Falú.
59 Mujer más rica: Umita Turman.
60 Mujer compadrita 2: Alfredo Alcón.
61 Mujer tragasables: Belgrano.
62 Mujer goleadora: S. Luna.
63 Mujer con voz de concha 2: la Gorda Matosas.
64 Mujer oráculo 2: S. Rébori.
65 Mujer oráculo 3: Horangel.
66 Mujer selvática: la Mona Jiménez.
67 Mujer madre judía: Jaime Barylko.
68 Mujer cotorra: R. Fresán.
69 Mujer roñosa: Janis Joplin.
70 Mujer pequeña: O. Escudero.
71 Mujer grandota: el Gigante González.
72 Mujer odalisca: Z. Menem.
73 Mujer militar: J. Zanatelli.
74 Mujer enfermera: J. L. Murphy.
75 Mujer heladera: M. M. Serra Lima.
76 Mujer teatro de lona: M. Sosa.
77 Mujer bombacha de lona: P. Bulrrich.
78 Mujer bombacha de goma: Superman.
79 Mujer discreta 2: María Amuchástegui.
80 Mujer perruna: Azucena Maizani.
81 Mujer sin depilar: Checkwaka.
82 Mujer ordenada: Goebbels.
83 Mujer histérica : A. Hitler.
84 Mujer petisa: J. Stalin.
85 Mujer petisa 2: el hombre rata.
86 Mujer petisa 3: C. S. M.
87 Mujer con tacones altos: C. S. M.
88 Mujer tuerca: Henry James.
89 Mujer adulta: C. Morena.
90 Mujer sedentaria: F. D. Roosevelt.
91 Mujer ligera de cascos 4: Sugar Ray Robinson.
92 Mujer ligera de cascos 5: Leguisamo (solo).
93 Mujer gremialista: Moyano.
94 Mujer rockera: Mollo.
95 Mujer antártica: Marcos Suker.
96 Mujer hiperbórea: T. Eloy Martínez.
97 Mujer histérica : Mario Bunge.
98 Mujer histérica : Ernesto Sábato.
99 Mujer de puño acerado: J. Di Paola.
100 Mujer perfecta: otra.
101 Mujer machista: Raúl Portal.
102 Mujer adusta : Rubén Darío.
103 Mujer platinada: Bernie Eccleston.
104 Mujer graciosa: D. Cavallo.
105 Mujer gorda: D. Cavallo.
106 Mujer sexi: Guillermo Francella.
107 Mujer isoca: Alberto Laiseca.
108 Mujer esquizofrénica: Tupac Amaru.
109 Mujer oligofrénica: S. Giménez.
110 Mujer fina: Chiccone.
111 Mujer gomón: M. Casán.
112 Mujer sonsa: R. Alfonsín.
113 Mujer gallinácea: J. Foti.
114 Mujer insoportable: O. O.
115 Mujer insoportable 2: cualquiera después de las 6 de la mañana.
116 Mujer lúgubre: Don Segundo Sombra.
117 Mujer que transige: Victoria Abril.
118 Mujer con modales de cosaco: C de De la Rúa.
119 Mujer con apetito de cosaco: M. Viale.
120 Mujer gusano: ver anterior.
121 Mujer buena: una que se murió.
122 Mujer sudario: esposa.
123 Mujer perversa: Roman Polansky.
124 Mujer gorda: Alejandro Agresti.
125 Mujer histérica : Norman Briski.
126 Mujer insomne: Sheherezade.
127 Mujer con turbante: Esther Goris.
128 Mujer pudorosa: Yrigoyen.
129 Mujer superpoderosa: Maru Botana.
130 Mujer pájaro: Teresa Calandria.
131 Mujer automovilista: Lady Di.
132 Mujer cotorra 2: Carmen Barbieri.
133 Mujer cotorra 3: Mario Sapag.
134 Mujer simpática : Santo Biassati
135 Otra mujer platinada: Bora Milutinovic.
136 Mujer simpática : Toshiro Mifune.
137 Mujer transatlático: M. M. Serra Lima.
138 Mujer rompehielos: Aldo Rico.
139 Mujer portaaviones: Mónica Cahen D´Anvers.
140 Mujer cochina: la Chancha Rinaldi.
141 Mujer histérica : Klaus Kinsky.
142 Mujer catatónica: H. Sofovich.
143 Mujer pulpo: N. Ibáñez Menta.
144 Mujer dulce: Zuchero Fornecchieri.
145 Mujer barbuda: Abraham Lincoln.
146 Mujer fuerte de arriba: O. Ben Laden.
147 Mujer pistolera: J. W. Bush.
148 Mujer pitonisa: Edmundo Rivero.
149 Mujer acuática: A. Storni.
150 Mujer apuesta: y pierde.
151 Mujer gorda en bikini: Benny Hill.
152 Mujer pistolera 2: A. Pierri.
153 Mujer pistolera 3: ver mujer gomón.
154 Mujer pistolera 4: Florencia de la Vega.
155 Mujer cocainómana: S. Freud.
156 Mujer majestuosa: Alfonso Reyes.
157 Mujer majestuosa 2: Melchor.
158 Mujer majestuosa 3: Gastar.
159 Mujer majestuosa 4: Rainiero.
160 Mujer cabezona 2: Nancy Reagan.
161 Mujer pokemon: E. Carrió.
162 Mujer camping: E. Carrió.
163 Mujer dientuda: Chacho Álvarez.
164 Mujer que no convence a nadie: R. Terragno.
165 Mujer que te engatusa: P. Dotto.
166 Mujer tempestuosa: el huracán Eulalia.
167 Mujer volcánica: Klaus Kinsky.
168 Mujer catatónica : Werner Herzog.
169 Mujer con cara de mafia: R. Ranni.
170 Mujer heliotrópica: Sol Acuña.
171 Mujer que se santigua: Luis Majul.
172 Mujer insólita: Chiche Gelpblum.
173 Mujer antojadiza: M. Minujin embarazada.
174 Mujer ecuatorial: E. Carrió.
175 Mujer de vida airada: R. Alfonsín.
176 Mujer protestante: L. López Foresi.
177 Mujer protestante 2: M. Maffei.
178 Mujer protestante 3: Juampi Cafiero.
179 Mujer protestante 4: (fácil) L. Zamora.
180 Mujer de bigote: Yoko Ono.
181 Mujer de bigote 2: (por decantación) M. Kodama.
182 Mujer miope: J. L. Borges.
183 Mujer sexy: Locomotora Castro
184 Mujer sexy 2: M. Tatcher
185 Mujer de bigote 3: Alberto Laiseca
186 Mujer estrella de rock: Antonito D.L.R.
187 Mujer Bandana: Bernardoo Neustadt
188 Mujer comunista: Saramago
189 Mujer en llamas: J. Rulfo
190 Mujer capitalista: Carlos Tejedor
191 Mujer histérica : F. Dostoievski
192 Mujer lujuriosa: el chivo de Heidi
193 Mujer Shakespeare: Hamlet Lima Quintana
194 Mujer inadaptada: D. Cavallo
195 Mujer incomprensible: Ingmar Bergman
196 Mujer ave: Paloma Herrera
197 Mujer bizca: E. Kirchner
198 Mujer en bicicleta: Freddy Mércuri
199 Mujer mulatona: Nelson Castro.
200 Mujer caribeña: M. Clos.
201 Mujer Botero: F. Niembro.
202 Mujer con bigote : S. Husein.
203 Mujer insoportable: el Piojo López
204 Mujer rayada: Marcelo Bielsa.
205 Mujer ligera de cascos : el Cholo Simeone.
206 Mujer con buenos modales: Alfio Basile.
207 Mujer con bigote : Carlitos Chaplin.
208 Mujer cabezona 3: M. Tinelli.
209 Mujer temblorosa: R. Goyeneche.
210 Mujer gorda 3: Jorge Lanata con un plumero en el culo.
211 Mujer psicodélica: Atahualpa Yupanqui.
212 Mujer andrógina: Polino.
213 Mujer al borde de un ataque de nervios: María Esther de Miguel.
214 Mujer lista: Emily Schindler.
215 Mujer emotiva: Dusstin Hoffmann.
216 Mujer sexy 3: Velazco Ferrero.
217 Mujer parlanchina: M. Grondona.
218 Mujer con un ojo de vidrio: el Gato Barbieri (embalzamado).
219 Mujer embalzamada: A. Lacroze.
220 Mujer platinada 3: A. Garmaz.
221 Mujer pública: M. J. Alsogaray.
222 Mujer piquetera: T. Parodi.
223 Mujer mala peccora: Jorge Barreiro.
224 Mujer escuálida: Isabel Sarli.
225 Mujer con un alto sentido del honor: Kojak.
226 Mujer argentina: el Gordo Porcel.
227 Mujer embarazada 2: o que tomó mucha soda.
228 Mujer Bandana 2: Carozo.
229 Mujer Bandana 3: Narizota.
230 Mujer Bandana 4: Ulises Dumont.
231 Mujer Bandana 5: J. Mera Figueroa.
232 Mujer Bandana 6: Antonio Carrizo.
233 Mujer elegante pero no ostentosa: Romualdo Arpi Filho.
234 Mujer pata: Ubaldo Matildo Fillol.
235 Mujer romántica: Mohammad Alí.
236 Mujer platinada : el bambino Veira.
237 Mujer gangosa: Pablo Neruda.
238 Mujer sapo que algún día se convertirá en princesa: Á. Alsogaray.
239 Mujer gomón 2: G. Bonadeo.
240 Mujer holando argentino: G. La bomba tucumana.
241 Mujer con pelos: Á. Alsogaray.
242 Mujer barbuda : Fidel Castro.
243 Mujer tediosa: cualquiera 5 minutos después.
244 Mujer tediosa 2: cualquiera 5 minutos antes.
245 Mujer insulsa: Juan Bava.
246 Mujer malcogida: P. Vilouta.
247 Mujer biónica: A. Lacroze.
248 Mujer atlética: la Juventus de Italia.
249 Mujer colchonera: Victoria Abril (por lo menos en los filmes).
250 Mujer inolvidable: la anterior a la actual.
251 Mujer virga pero que chupa bien la pija: B. Spears.
252 Mujer virga pero que chupa bien la pija 2: E. Duhalde.
253 Mujer discreta : la Tetamanti.
254 Mujer nocturna: Mario Benedetti.
255 Mujer sexy : Horacio Quiroga.
256 Mujer tortuosa: Juan José Saer.
257 Mujer sensata: S.Sylveira.
258 Mujer sensata pero que igual yo le chuparía toda la concha: G. Alfano.
259 Mujer esquiva: el abominable hombre de las nieves.
260 Mujer festiva: Atahualpa Yupanqui.
261 Mujer tranquila: Serena Williams.
262 Mujer para mirar de abajo: Sonia Braga.
263 Mujer irónica: la que nos ama.
264 Mujer nudista: R. Hanglin.
265 Mujer biónica : Horacio Embón.
266 Mujer S. S.: S.Sylveira.
267 Mujer presuntuosa: Roviralta.
268 Mujer aljibe: J. C. Onetti.
269 Mujer con un humor envidiable: Franz Kafka
270 Mujer alta: Rodolfo Barra.
271 Mujer calesita: Leonor Benedetto.
272 Mujer bruta: Imanol Arias.
273 Mujer escandinava: Alicia Moreau de Justo.
274 Mujer activa: la Difunta Correa.
275 Mujer elocuente: la momia.
276 Mujer luchadora: M. Karadagián.
277 Mujer de la calle: De la Rúa.
278 Mujer agitada: Tom Lupo.
279 Mujer atildada: Walt Whitman.
280 Mujer inconcreta: C. Cid.
281 Mujer demonio: Dante Zavatarelli.
282 Mujer pete: M. Lewinsky.
283 Mujer fantasma: Leonor Benedetto.
284 Mujer avispa: C. Peleritti.
285 Mujer cheque: C. Peleritti.
286 Mujer papal: C. Papaleo.
287 Mujer verde: García Lorca.
288 Mujer obscena: B. Viterbo.
289 Mujer SS 2: S. Sontag.
290 Mujer submarino: Bucay.
291 Mujer polémica: Sebreli.
292 Mujer movediza: G. Trevi.
293 Mujer de té: O. Zubarri.
294 Mujer globo: E. Carrió.
295 Mujer suar: Araceli González.
296 Mujer conservada: Nacha Guevara.
297 Mujer colorida: Celeste Carvallo.
298 Mujer gomón 2: A. Pradón.
299 Mujer balconera: Julieta.
300 Mujer enredadora: la Celestina.
301 Mujer histérica : el Yaya Sebreli.
302 Mujer pájaro vegetal: el Tero Dáctil.
303 Mujer filósofa y cosmetóloga: el Yaya Sebreli.
304 Mujer grosera y soez: Bruno Gelber.
305 Mujer traída de los pelos: Yull Briner.
306 Mujer garbo: J. L. B.
307 Mujer whisky: J. B.
308 Mujer apetecible: C. J.
309 Mujer petisa y rencorosa: R. Piglia.
310 Mujer buena y salvaje: el Yaya Rousseau.
311 Mujer escopeta: la Flaca.
312 Mujer de puerto: Olivia.
313 Mujer de puerto 2: G. Alfano.
314 Mujer de puerto 3 a la que si la agarro le chupo toda la concha: G. Alfano.
315 Mujer cara de isoca 2: A. Laiseca.
316 Mujer cara de iguana: A. Lacroze.
317 Mujer laguna: Quilmes.
318 Mujer cara de axolotl: A. Lacroze.
319 Mujer golpeadora: Martillo Roldán.
320 Mujer espamentosa: Chuck Norris.
321 Mujer cocina: Chuck Norris.
322 Mujer cochina 2: Chuck Norris.
323 Mujer lujuriosa: La Movediza.
324 Mujer arrojadiza: Enola Gay.
325 Mujer errática: el Piojo López.
326 Mujer errática 2: el Piojo López.
327 Mujer vení que te parto en cuatro: Gostanián.
328 Mujer atrás del biombo: Björn Borg.
329 Mujer pecadora: Manzano.
330 Mujer atrás del biombo 2: A. Lavagna.
331 Mujer venal: E. Sábato.
332 Mujer vana: ¿hay alguna que no?
333 Mujer vino: I. Sarli.
334 Mujer rafañosa: Lita de Lázari.
335 Mujer caníbal: Anthony Hopkins.
336 Mujer cañón: Varallo.
337 Mujer cañón 2: Balín Bennet.
338 Mujer canario corrugado: A. Lacroze.
339 Mujer Canal de Suez: A. Pradón.
340 Mujer de los caños: Janis Joplin.
341 Mujer de los caños 2: Bob Marley.
342 Mujer de los caños 3: A. D´Alessandro.
343 Mujer habitáculo: Pampita.
344 Mujer cupé: Beatriz Salomón.
345 Mujer rastrojera: A. M. Picchio.
346 Mujer utilitaria: A. Cascini.
347 Mujer ciclomotor: S. Silveyra.
348 Mujer varita mágica: Balín Bennet.
349 Mujer varita mágica 2: J. Di Paola.
350 Mujer 1114: Tetamanti.
351 Mujer Scania: M. Minujin.
352 Mujer Scania 2: A. Mauresmo.
353 Mujer Scania 3: M. Yourcenar.
354 Mujer Scania 4: Adriano.
355 Mujer diamante: R. Gullit.
356 Mujer triste: B. Neustard.
357 Mujer onerosa: C. S. M.
358 Mujer que huele mal: C. Nosiglia.
359 Mujer que huele bien: Nacha Guevara.
360 Mujer pizarnik: El Conde de Lautreamont.
361 Mujer playboy uruguayo: Isidoro Lucase.
362 Mujer bilingüe: Jennifer López.
363 Mujer galápago: G. Fernández Meijide.
364 Mujer coatí: Moyano.
365 Mujer triste 2: Olguín.
366 Mujer triste 3: F. Kafka.
367 Mujer apocalíptica: E. Carrió.
368 Mujer apocalíptica 2: G. W. Bush.
369 Mujer apocalítica 3: U. Eco.
370 Mujer integrada: U. Eco.
371 Mujer cráneo vacío: U. Eco.
372 Mujer apolillada: A. Lacroze.
373 Mujer aporreada: C. Valderrama.
374 Mujer bife de lomo: M. Casán.
375 Mujer zorro: J. A. Roca.
376 Mujer zorro 2: Römmel.
377 Mujer mandril: M. Cahen D´Anvers.
378 Mujer sostén: P. Anderson.
379 Mujer hipopótamo: J. Lanata con un gorro grande.
380 Mujer inflador: J. Majul.
381 Mujer inflador 2: M. Lewinsky.
382 Mujer trompetera: J. Majul.
383 Mujer tropera: Lidia Lamaison.
384 Mujer Lindor Covas: A. Lacroze.
385 Mujer batracio: A. Kruger.
386 Mujer avitaminosis: L. Benedetto.
387 Mujer avitaminosis 2: E. Carrió.
388 Mujer avitaminosis 3: I. A. Luder.
389 Mujer mulita: Yrigoyen.
390 Mujer pez: J. Dorio.
391 Mujer insoportable: M. Kundera.
392 Mujer curdera: N. Pons.
393 Mujer curdera 2: J. Sabina.
394 Mujer garrapata: M. J. Alsogaray.
395 Mujer garrapata 2: L. Moreau.
396 Mujer gorila: A. Posse.
397 Mujer eléctrica: F. Solá.
398 Mujer topológica: Francisco Pascacio Moreno.
399 Mujer acorralada: D. Del Corral.
400 Mujer del rebaño: Déborah del Corral.
401 Mujer cabra: J. J. Sebreli.
402 Mujer leudante: B. Salomón.
403 Mujer rapsoda: G. Cerati.
404 Mujer fugitiva: La Movediza.
405 Mujer temblorosa 2: Roberto Sánchez.
406 Mujer telaraña: Lidia Lamaison.
407 Mujer telúrica: la Pacha Mama.
408 Mujer paisajista: L. Landriscina.
409 Mujer política graciosa: N. Artaza.
410 Mujer con pelos en las orejas: E. Pinti.
411 Mujer de cine 2: Dadi.
412 Mujer sin culpa: Dadi.
413 Mujer sorete: C. S. M.
414 Mujer guerrera: C. S. M.
415 Mujer payaso: E. Duhalde.
416 Mujer oscilante: C. A. Reutemann.
417 Mujer seductora: A. Rodríguez Saá (con un consolador en el orto)
418 Mujer flor: Azucena Maizani.
419 Mujer de los maizales: I. Sarli.
420 Mujer que anduvo de novia con un burro: P. Villanueva.
421 Mujer violentísima: Bruno Gelber.
422 Mujer histérica : Raúl R. Portal (post Grassi).
423 Mujer veloz: P. Grassi.
424 Mujer pestífera: Manzano.
425 Mujer lacrimal: G. Colmenares.
426 Mujer abeja: G. Colmenares.
427 Mujer diapositiva: Locomotora Castro.
428 Mujer con instinto asesino: Truman Capote.
429 Mujer velocípeda: G. Alfano.
430 Mujer feroz: Fernán Mirás.
431 Mujer atrabiliaria: John Wayne.
432 Mujer atrabiliaria 2: Clint Eastwood.
433 Mujer despiste: A. Senna.
434 Mujer alacena: N. Neuman (para comerla toda).
435 Mujer al ataque: Patti con los labios pintados.
436 Mujer barroca con patillas: El Paz Martínez.
437 Mujer joven: el Gurí Martínez.
438 Mujer con suerte: G. Ortelli.
439 Mujer travesaño: J. M. Traverso.
440 Mujer de labios sexys: Cocho López.
441 Mujer de labios sexys 2: Celia Cruz.
442 Mujer de labios sexis 3: C. S. M.
443 Mujer pirata: Olave.
444 Mujer tramposa: Ivana Trump.
445 Mujer disoluta: Grigori Rasputin.
446 Mujer sopleque: J. Lanata.
447 Mujer sónica: Adrián Dárgelos.
448 Mujer soporífera: G. Sofovich.
449 Mujer letal: Enola Gay.
450 Mujer stuka: F. Palmiero.
451 Mujer stuka 2: C. Bolocco.
452 Mujer stuka 3: J. C. Ruckauf.
453 Mujer stuka 4: A. P. Poi.
454 Mujer stuka 5: Madonna.
455 Mujer adolescente con pelos en las axilas y pelo negro en todo el cuerpo: King Kong.
456 Mujer apache: G. Sofovich.
457 Mujer apache: J. Palance.
458 Mujer libertina: Libertad Lamarque.
459 Mejer estrepitosa: M. Tinelli.
460 Mujer estrepitosa 2: M. Amuchástegui.
461 Mujer vampiro : M. Pergolini.
462 Mujer fantasma 2: J. Di Natale.
463 Mujer obesa 250: J. Lanata.
464 Mujer plumero: J. Lanata.
465 Mujer racimo: el Simurgh.
466 Mujer animal mitológico: Víctor Bo.
467 Mujer animal mitológico 2: A. Lacroze.
468 Mujer cretina: J. Derrida.
469 Mujer cola de paja: el Indio Solari.
470 Mujer advenediza: Charles, prince of Wales.
471 Mujer toruna: G. Barbarrosa.
472 Mujer espectáculo: N. Artaza.
473 Mujer irritable: A. Basile.
474 Mujer acuario: Raúl Porchetto.
475 Mujer salpicada: G. Coppola.
476 Mujer misógina: L. Lugones.
477 Mujer buey: J. Gelman.
478 Mujer erreway: Fernando Morena.
479 Mujer estúpida: la que usted quiera.
480 Mujer odiada: la que Ud. ama.
481 Mujer odiada 2: su suegra.
482 Mujer odiada 3: su madre (si Ud. es judío).
483 Mujer odiada 4: su hija (al llegar la cuenta telefónica).
484 Mujer en enaguas: B. Leumann.
485 Mujer cansina: L. Benedetto.
486 Mujer para el crimen: K. Mazzoco.
487 Mujer para llegar a la santidad: A. Lacroze.
488 Mujer del Altiplano: el Coya Gutiérrez.
489 Mujer de la Pampa, Húmeda: C. Ardohain.
490 Mujer atiborrada de virtudes: D. F. Sarmiento.
491 Mujer prescindible: cualquiera fuera de su alcance
492 Mujer sin pelos en la lengua: A. Mauresmo.
493 Mujer féretro: tb. Llamada esposa.
494 Mujer espadachina: Ulrika.
495 Mujer espadarapo: tb. Llamada esposa.
496 Mujer atrofiada: tb. Llamada hombre.
497 Mujer colérica: A. Yupanqui.
498 Mujer colérica 2: A. Zitarrosa.
499 Mujer afeminada: L. Pereyra.
500 Mujer amachonada: S. Pastorutti.
501 Mujer hermafrodita: D. Zavatarelli.
502 Mujer reiterativa: C. S. Bilardo.
503 Mujer re-alternativa: Kirchner.
504 Mujer La Nación: M. Grondona.
505 Mujer La Provincia: Ch. Duhalde.
506 Mujer de oro: la mamá de Cadícamo.
507 Mujer carmelita: J. C. Mareco.
508 Mujer chinchuda: Moyano.
509 Mujer en enaguas: Moyano.
510 Mujer que se agacha siempre que el indio que viene sea peronista: Moyano.
511 Mujer escotilla: B. Spears (para las cámaras).
512 Mujer machona: Pappo.
513 Mujer stradivarius: E. Herzigova.
514 Mujer clítoris: Polino.
515 Mujer peluquera: Dalila.
516 Mujer parsimoniosa: A. Yupanqui.
517 Mujer de rancho: Eulogia.
518 Mujer rata blanca: Maitena.
519 Mujer original: Tim Burton.
520 Mujer romántica: C. Tellado.
521 Mujer carapálida: L. Benedetto.
522 Mujer solitaria: J. Sacristán.
523 Mujer re-lamida: Apradón.
524 Mujer recoleta: S. Süller.
525 Mujer con gato en la cabeza: cuadro moderno. Tb.: ex presidente de la nación.
526 Mujer coágulo: M. Manson.
527 Mujer otoñal: Victoria Abril (en el hemisferio sur).
528 Mujer primaveral: Victoria Abril (en el hemisferio norte).
529 Mujer accesible: Victoria Abril (sólo en las películas).
530 Mujer espuria: S. Dalí.
531 Mujer bandoneón: M. Legrand.
532 Mujer abandonada: A. Calamaro.
533 Mujer circense: O. Embón.
534 Mujer con un humor envidiable 2: S. Biasatti.
535 Mujer vendedora: M. Casán.
536 Mujer negada: B. Sarlo.
537 Mujer hamster: Roberto Maidana.
538 Mujer horrenda: W. Churchill (en bombachas).
539 Mujer alucinada: Ch. Duhalde.
540 Mujer senil: tb. llamada conductora de TV.
541 Mujer desopilante: F. Luppi.
542 Mujer divagante: L. Benedetto.
543 Mujer escuchante: L. Delfino.
544 Mujer babosa: R. Hanglin.
545 Mujer bicho canasto: B. Sarlo.
546 Mujer vinchuca: R. Piglia.
547 Mujer cucaracha: R. Piglia agachado.
548 Mujer cachonda: J. L. Chilavert.
549 Mujer pecosa: S. Pecoraro.
550 Mujer pecosa 2: P. Codevilla.
551 Mujer mala peccora 2: D. Cavallo.
552 Mujer zopilote: C. S. M.
553 Mujer clueca: J. Lanata.
554 Mujer globo a punto de explotar: J. Lanata.
555 Mujer inconcebible: tb. llamada mujer muda.
556 Mujer sabatina: G. Sabatini.
557 Mujer endomingada: D. Link.
558 Mujer risueña: A. Dalesio de Viola.
559 Mujer turística: M. J. Alsogaray.
560 Mujer perversa: D. Hadad.
561 Mujer tierna: E. Rivero.
562 Mujer batman: N. Oreiro.
563 Mujer batman 2: D. Arnedo.
564 Mujer acuamán: cualquiera de las Bandana (incluido Ulises Dumont).
565 Mujer groncha: A. Dalesio de Viola.
566 Mujer jarrón: S. Chediek.
567 Mujer títere: D. Hadad; tb. aplicable como título oficial para presidentes de la nación (rotativo).
568 Mujer oportunista: F. Niembro.
569 Mujer gorda y oportunisma: F. Niembro.
570 Mujer gorda, oportunista y con voz de concha: F. Niembro.
571 Mujer demagoga: F. Niembro.
572 Mujer estúpida: M. Clos.
573 Mujer abstracta: M. Kodama.
574 Mujer minimalista: Tweeggy.
575 Mujer maximalista: P. Anderson.
576 Mujer asquerosa: G. Lipovestsky.
577 Mujer iracunda: E. Carrió.
578 Mujer a la que le acaban de extirpar las amígdalas: I. Perón.
579 Mujer abisal: L. Benedetto.
580 Mujer espantapájaros: O. Girondo.
581 Mujer espantapájaros 2: E. Subiela.
582 Mujer espantapájaros 3: A. Lacroze.
583 Mujer sucia: Muddy Waters.
584 Mujer tenebrosa: D. Hadad.
585 Mujer tilinga: A. Kruger.
586 Mujer eclipsante: M. Cersósimo.
587 Mujer para el crimen 2: M. Cersósimo.
588 Mujer cenicienta: A. Lavagna.
589 Mujer cachacienta: Iris Blanco.
590 Mujer realizada: Deep Blue.
591 Mujer realizada 2: Deep Alfano.
592 Mujer francamente pelotuda: P. Coelho.
593 Mujer francamente pelotuda 2: F. Savater.
594 Mujer limada: D. Del Corral.
595 Mujer pulida: Apradón.
596 Mujer oximorónica: Madonna.
597 Mujer blanda, pequeña y peluda: J. R. Jiménez.
598 Mujer blanda, pequeña y peluda 2: E. Carrió.
599 Mujer osito de peluche: M. Sosa.
600 Mujer osito de peluche 2: Bergara Leumann.
601 Mujer batracio 2: J. Rial.
602 Mujer muppet: J. Rial.
603 Mujer pedigüeña: D´Elía.
604 Mujer vividora del pueblo: Moyano.
605 Mujer compradora de campos con guita robada a la gente: Moyano.
606 Mujer bonita: J. Roberts.
607 Mujer bonita 2: Richard Geere.
608 Mujer bonita 3: A. Lacroze.
609 Mujer torpedo: M. Lewinsky.
610 Mujer maga: Circe.
611 Mujer moga: al pan, pan.
612 Mujer miga: S. Silveyra.
613 Mujer mega: Moby Dick.
614 Mujer electrónica: Moby.
615 Mujer de cuadro de cuento de Poe: L. Benedetto.
616 Mujer avinagrada: C. L. Menotti.
617 Mujer chupetona: Apradón.
618 Mujer chupochuposúcubomolusco: M. Lewinsky.
619 Mujer soneto: Violante.
620 Mujer bucólica: Molina Campos.
621 Mujer geórgica: J. L. B.
622 Mujer dantesca: E. Carrió.
623 Mujer isótopo: S. Hawking.
624 Mujer manchada: M. Gorbachov.
625 Mujer beoda: B. Yeltsin.
626 Mujer de vida airada: V. Putin.
627 Mujer ninfómana: A. Castello.
628 Mujer turiferaria: M. Grondona.
[1] Houellebecq destaca algo similar.

CAPTANDO LA SÓRDIDA BELLEZA DEL PACMAN

Come que te come, sans. Sambueza. Zancadilla. Alicia Zanca. Zanca que te zanca por arriba del surco que te azota. Sabueso. Sosías. Soso. Sibarita. Chiquitita pero juguetona, la salerosa. Salaz. Silente. Como un pepón sin ruido. Silente. Como Cavallo el día que se hizo hombre. Como María Estela Martínez el día que se compró unos zapatos número treinta y dos que le sacaron unos callos que mama mía y después se enojó con el hermano porque no le trajo la factura y se tuvo que tomar el café con leche solo: desde ese día se llamó Carlos Gustavo López Rega, y fue galán de cine como el Leonardo Di Caprio.

Adolfo Wilson, como Astolfo, comía salchichas y Bolívar, que ese año la asfaltaron, se compró un camisón cortito que la mamá la vio y le dijo ¡Nena, qué linda gargantilla!

Bueno, al Adolfo esa noche lo encontraron con un consolador en el orto y masticando un superpancho con salsa golf (o por lo menos de eso eran, según él, las manchas color óxido en la camisa). Comentaba febrilmente los detalles de su elección del poncho de marras, que había fundado la Acción Francesa el año anterior y le caía gente para aprender francés y el tipo los echaba con la escoba al grito de ¡Soy protonazi! Escroto.

Debido a esa frase, de allí en más a Marrás le dijeron el tano calentón. El tano Protonazzi. El detalle del poncho, debemos confesarlo, desorientaba un poco en las fiestas de San Genaro. Pero los tiradores no dejaban dudas: fumaba.

Los bigotes de Arnulfo se chamuscaron un viernes, me acuerdo como si fuera hoy.

Pará… fue hoy ¿no?

Y entonces el Adolfo se presentó para presidente de la Sociedad de Fomento y ganó y los de la farmacia vasca le fabricaron el bastón de mando hecho totalmente de ratisalil, el turco. Pero a la semana renunció, nadie sabe por qué.

17 abril, 2005

¿qué carajo es esto?

nadie me avisó que estaría aquí. soy un hombre de campo, criado en el campo inmenso de la argentina potencia (potencia ies3cv, el motor más potente del mundo hiperecológico) y encuentro plagios de mi nombre aludiendo a ciertos personajes inciertos: duhalde, piglia: todos petisos.
mido un metro noventa. me rasco el tobillo con la pija. esto dice mucho de mí: soy el mas pijudo de los escritores de la literatura actual (del siglo xxi). reacciono porque algunas voces del siglo xx (carcamanes que escriben moralejas sin prosa, o prosa sin historia, o prosa con moraleja sin literatura, desolados fantasmas de la revolución comunista que no fue, aprovechan el mercado literario para escribrir novelas "bienpensantes", "constructivas" en el peor sentido, novelas morales, moralistas, cadavéricas) acaparan el mundo literario sin mi consentimiento: petisos orejuros como andrés rivera; petisos insignificantes como piglia; petisos mentales como laiseca; rengos literarios de bigote profuso y pasaporte jujeño como tizón. brasitas de novela moribunda, de delirio anquilosado, de piedad boba de burgués literario.
la burguesía está muerta, pero, como diría baudrillard, sus detritus literarios gestionan el cadáver de un arte que se ha muerto, que ha perdido su especificidad estética y moral. digámoslo de una sola vez: la literatura de estos petisos de la estética ha perdido su combatividad; los medios más retrógrados de la argentina (clarín, la nación, página 12, etcétera) celebran sus obras. corresponden, en el sistema literario, al anquilosamiento de un franchella, de un tinelli, de un suar, en t.v.; a la ampulosidad estéril de "pizza, birra, faso" o "mundo grúa", a la configuración de un mundo (el argentino) que vivimos, excreción aún del siglo xx que no termina de enterarse de que ha muerto. llegará el 2100 y no quedará nada.
aiod silver dinamitará estos tabiques, estos muros, estos caminos muertos, para restituir a la argentina a su más honda condición filosófica: el desierto vacío; aquél que describía sarmiento en su facundo, y que significaba, ni más ni menos que la muerte.
domingo 17 de abril de 2005, quincuagésimo tercer mate amargo del día.
secretario: hernias del valle
tesorero: se fugó
asesoramiento artístico: se fumó
productor ejecutivo: se mamó
creativo: se masturbó

16 abril, 2005

Sobre Duhalde




Jamás pensé que llegaría este día, pero este día ha llegado, este día es simplemente hoy y debo decir dos o tres cosas sobre el cerdo Duhalde.

En principio surgen imágenes relacionadas con la saga El Señor de los Anillos. Esos seres que se trnasformaban, se corrompían con el Anillo. Es fácil ver a Duhalde como uno de esos seres. Le gustó el anillo, y también le gustó a su esposa. El espectáculo que brindan, las formas en las cuales intervienen en los medios de comunicación, las palabras que vierten, son hijas del ansia de poder.

Siempre me pregunté: ¿cómo es posible que un ser tan desagradable tenga tanta influencia en la política argentina?

Me olvidé de mencionar a aquel pingüino que aparecía en una de los films Batman. Era Danny De Vito. Duhalde me hace acordar a ese personaje, aunque es aún más desagradable porque junta sus manitas y dice orar por todos nosotros, fiel creyente, bondadoso padre de familia.

Uno se equivoca cuando cree que en la política argentina hay algo bueno.

Poco se puede esperar de esta gente.

Supongo que la idea que tienen es seguir robando y mintiendo.

En ese sentido, tanto Duhalde como el peronismo en general funcionan y funcionaron como piratas del Estado, saqueadores de fondos públicos.

El peronismo es una máquina de robar. Supongo que si el peronismo hubiera nacido en Inglaterra, la reina ya le hubiese dado su título de Sir, como tarde o temprano se lo darán al patán de Vargas Llosa, si es que aún no se lo han dado.

Una manía por ciertos sillones y sillas, la de Duhalde.

Designa quiénes formarán parte de los cuerpos colegiados, elige senadores, diputados, intendentes... como si fuera El Pueblo. La Constitución dice que a los representantes del pueblo los debe elegir el pueblo, pero en Argentina los elige Duhalde.

Demás está decir el asco infinito que siento por esa persona.

Hitler fue algo horrible en épocas de guerra y paz; los tipos como Duhalde son un cáncer de las épocas de paz y democracia.

En Argentina no hay democracia; hay un desvío.

La corrupción es moneda corriente. A mucha gente justa y sana, se le hace muy difícil soportar la vida en Argentina, y conste que lo digo en abril de 2005.

Ver la cara de Duhalde en los diarios es un insulto. Leer lo que dice es otro insulto.

Y nada más por ahora.

15 abril, 2005

Sobre el Piglia de Abraham

Se puede leer en parte acá lo que Tomás Abraham escribió sobre Aira y Piglia. El texto completo está en el libro Fricciones. Ahora voy a escribir yo algunas pinceladas sueltas a la manera de Montaigne, cosa de no aburrir al nauta.

El Piglia de Abraham es un tipo que quiere aparecer como alguien interesante, sin serlo. Es un tipo mezquino, cagador, mentiroso, taimado, embustero.

Allá por 1994 ó 1995, cuando se mencionaba el nombre de Piglia en la Universidad Nacional de La Plata, se lo asociaba a lo canónico, a textos que hablaban sobre Borges y Arlt. Los estudiantes debían leer Los siete locos. Muchos estudiantes desconfiaban de esos artículos de Piglia, y muchos estudiantes aborrecían a Arlt. Muchos pensaban que la la entronización que Piglia realizaba con Arlt era simplemente una maniobra para rebajar a Borges y ubicarse él mismo, Piglia, en un sitial de privilegio. Esto lo sabían los estudiantes antes que la prosa lúcida y entretenida de Abraham dijera lo que dijo.

Porque voy a ser sincero: me gustó mucho el libro de Abraham.

Las operaciones de Piglia siempre fueron consideradas miserabilistas por muchos estudiantes. Lo que llamaba la atención era cómo un tipo tan pero tan miserable se las había ingeniado para ascender determinados peldaños en la scaleta académica. Pronto los estudiantes conocieron que, en la República Argentina, ese ascenso académico por parte de los miserables, era moneda común. Hoy día el estudiante argentino debe convivir con profesores-miseria.

Las barbaridades y estupideces que Piglia escribe sobre Borges en la sobrevalorada Respiración Artificial son hijas directas de una mediocridad sólida. Uno supone que la mente y las emanaciones de la mente de Piglia están tomadas por cierta idea del prestigio literario. El hombre quiere ser prestigioso, quiere ser alabado, quiere ser condecorado. En muchas cosas, ese Piglia es similar a aquellos hippies de los años 60 y 70 de la Argentina, que luego se transformaron en los cerdos capitalistas más cerdos y más capitalistas de todo el país. Por otra parte, no hay en la obra de Piglia un atisbo de humor. No puede haberlo. La Risa, la Alta Risa, no lo toca, no lo atraviesa, no pierde el tiempo con él.

Es bueno y saludable entonces el libro de Abraham. Mucha gente agradeció esa libertad de pensamiento, esa valentía. Muchos besaron el libro y lo agitaron en el aire, satisfechos. Quiérase o no, Piglia y sus ideas tiranizaron un tiempo al auditorio literario argentino. En este sentido, la obra de Abraham puso las cosas en otro lugar. Lo hizo con una gracia y una virulencia adecuadas al objeto: tenía que ser así. Creo que la idea de Abraham fue: con los gusanos no se habla; a los gusanos se los pisa. Es que las maniobras gusanales de Piglia merecían algo así. Hazlas, pequeño cerdito, y aparecerá un Gran Lobo para morderte el culín.

Es todo por ahora. Supongo que tengo días que se me da por el tema del VALOR en literatura. Es un tema como tantos, pero excita de formas particulares al espíritu, alienta al pensamiento y permite redescubrir la libertad y la osadía.

beggining

...atónito, desangrado por las hemorroides, poor albine exponía sus excreciones albas al albur de los transeúntes- se había volado algo eran las torres gemelas o la boca de la novia de Neruda (porque Neruda la fajaba). Neruda no se lavaba los dientes, y tomaba té verde en el Club Argentino, es decir, hasta la muerte. Despues no tomó mas. Cuando Neruda entró a Alcohólicos Anónimos todos murmuraron: borracho, como todos los poetas. Esto ofendió a Espronceda y a Góngora, que prorrumpieron en imprecaciones ininteligibles. Las señoras gordas acudían a tomar té verde con Neruda y con Mao, y miraban los partidos de fobal con un calor que mama mia. Después no pasó nada, porque se cortó la luz y Mao se enculó, y fue ahí cuando le hicieron el retrato ese tan grandote con el granito en el culo, y fue una suerte que justo ese dia se habia depilado pierna entera y cavado, porque hasta le salieron los dientes del culo, con gran provecho de Sendero Luminoso, que se alumbraba a la noche con la dentadura de Mao. Superman, que lo habían llevado preso cuatro veces por exhibicionismo y adulteración de sus genitales, sacó una editorial en el diario El Nuevo Eco, escandalizado: "¡no soy Lenny Kravitz!" Umberto, el director del diario, que se había hecho varias cirugías para convertirse en postestructuralista, se atajó: "yo no fui, fue Lunghi". Empero, Derrida lo acusó de falogocentrista. "Ese era Alzogaray", se quejó el director.

14 abril, 2005

Introducción a LaPutta

Acá les presento un antiguo texto para libro escrito durante el año 2002. Creo que vale la pena. Hay como unas cositas en la sintaxis, en la morfología y en el sentido general de la cosa que me hacen acordar a lo mejor de Dan Brown. Que lo disfruten.
I.

Textos, ventiras y video; arquitectura; yerbas; esporadio. Puertas y ventanas. Una espora ardiendo. Me la quedo mirando: es un género, es un establo. Es una zona. Un instante, un ritmo, un fracaso y una melancolía. Las veo estremecerse al fuego como un gusano. A Gorm. Welcome to Gormcity. In some Empire. But my language, my lingua, mi lengua, ardiendo como el gusano, poblada de malditas esporas. Esporas de tiempo, de vida, de muerte. Como establos son, meros compartimentos ni siquiera lógicos, no siquiera “verdaderos”: no hay Verdad. En su lugar, hay una población de posibilidades, de esquemas, de cuadros y de películas. Establos que no son otra cosa que la memoria de la criatura hombre, esa antigua criatura que asoló durante siglos a este planeta. Las nubes ya no son las mismas. El cielo es glauco, es cobalto, es lúteo. Sí, somos conscientes de que la música que suena tiene el aroma de la ciencia ficción. Pero las cosas nunca fueron como lo son ahora. Todo es distinto, tan igual. Otra música.


II. O.

Pero los libros están más allá de los géneros. En ellos habitan, como lo muestra este texto, ideas que saltan del párrafo para atrapar y atravesar toda la estructura del libro que lo contiene: maniobra devolutiva. La parte y el todo. La insignificancia. Un mate que espera. Otra música. Delay autóctono. The Beatles. Campo absoluto de ideas. Repetición, monotonía. Una monotonía que hipnotiza, que se olvida, que se transgrede y se cambia, se apaga, para encender otra. Malditas máquinas. Rage against the machine. ¡Maldita Furia! ¡Malditos hongos! Moran en las nubes, y la lluvia elimina humanos a millones. Es el SIDA en las nubes. Es HIV Zen. Sólo palabras. Gestos, abruptos raptos de la imaginación: estados de ánimo, al fin. Una presencia, un cigarrillo, el sol que se esfuma en el confín. Y llegamos al centro de esta historia. Que no será una larga historia, ya que fue escrita en un lapso de minutos. Seguramente la historia será más corta que la vida de este mate. Pero no importa. Bienvenidos a otro relato estelar de esta Sinfonía 786, donde las letras tienen colores, se coagulan. Este es un rasgo de género, si quieren, que está casi inscripto en el texto, pero depende del color de la letra. Otro significante, parado sobre la antigua palabra con colores de arleqn. Pero no teman, no se hablará aquí de arlequines. Ellos conforman otra zona de la Sinfonía 786, ().[1]


III. 1.

Mi Name is Aiod Silver. Ahora escribo en castellano. He transitado, he galopado todos los continentes, incluso el antártico. Salí de los Estados Unidos, de la costa sur. Llegué a Cuba. Embarqué hacia París, pero los piratas degollaron a todos menos a mí. Nadando, llegué a la costa española. Parecía un maldito personaje del Quijote. Había pasado caminando como un equilibrista sobre el abismo. La muerte me rodeó. Pero no pudo llevarme. No quise ir con ella. Tenía algo que hacer. No podía olvidarlo. Era una misión. Los imperios tienen correos, y la mayor parte de las veces sucede lo del aforismo de Kafka. Pero las cosas siempre son diferentes a lo que imaginamos. La realidad, en realidad, no es otra cosa que imaginación en vivo, sol, aire, frío y calor, gustos, pensamientos, causas, testimonios, memorias. Habrán notado que no enumero al mar. La mare. La mar. Me he transformado en hombre de continente, en los mares de tierra, en los desiertos. Mi trabajo es único en el planeta. Mi especialidad, casi desconocida para la mayoría de los humanos. Me buscan las gárgolas. Quieren matarme. Las he aniquilado monstruosamente infinidad de veces, pero siempre retornan, como en una maldita encarnación de las ideas de Nietszche. La vida es un infierno. Pero es posible salir de aquí. Sé que lograré llegar al Comando Central de la Resistencia (RCC: Resistant Command Center). Mi objetivo es ese. My Name is Aiod Silver.


IV. 2.

Esta es mi historia: la isla de Java. Rapté un caza que se resistió muchísimo al secuestro. El Control es demasiado poderoso y destructivo: jamás aprendió nada, sólo impuso destrucción sobre destrucción, y eso fue, es y será todo: hijos de multivioladores y asesinos. El absurdo. Volando llegué a Australia. Aterrizaje de emergencia entre koalas. En menos de una hora me rodeada el maldito Control. Ahí sí me descontrolé. Utilicé la maldita herramienta. Cayeron muertos y dejaron montículos de materia disecada automáticamente, ropas vacías. No dejé de sentir lástima y piedad. Al fin de cuentas no es su culpa, pero tampoco la mía. Seguí avanzando como pude. Logré tripularme en un ballenero, no me pregunten cómo. Íbamos en busca del Santuario del Plata. Me aterra matar ballenas, su sola idea. Pero no tenía alternativa. No tuvieron inconvenientes en dejarme en Puerto Deseado. Así llegué hasta aquí, este pueblo de Estación López. Cuando llegué, había una ventolina que casi se lleva el pueblo. Hacía calor. Tomaba mate. Sólo ladridos de perros y alguna que otra gallina, los sonidos. El chillido de los chimangos, que tanto se asemejaba al lenguaje de las gárgolas, no molestaba. Era un buen lugar para vivir. Al menos durante unos meses. Cerca de las sierras más antiguas del mundo, cerca del RCC. Cerca de un maldito código, de un maldito establo. Pero siempre libre, yo, Aiod Silver, estoy vivo. Y si lo estoy es porque me necesitan. Dialogo con mi heladera, eso es todo. Tiempo me sobra, tiempo tengo, está en mí. El solo tránsito que rápidamente he pintado antes, modificó mi cosmovisión, mi psiquis. Otro ser, otra criatura agazapada como ser galáctico alado bajo un mismo nombre. Eso era bueno. El momento era inminente. La presión estaba sólo en el sol que apretaba la tierra y las sierras con su calor sofocante, pesado. No voy a ser muy extenso. Estoy dejando testimonio, memoria, al modo múltiple como lo ejecuta un escleroso, por ejemplo. Me da igual. Estoy vivo aún, y mi sangre circula por entre estas letras que enumero y disperso bajo eso que se llaman las palabras. Estoy vivo.


V. 3. Introducción a Van Nikolson

Van Nikolson salió de las pantallas del cine mundial. Tengo que hallarlo. Eso dijeron, y no les creí de inmediato. Por eso me fui de los Estados Unidos. La libertad era otra cosa, la libertad no podía ser como era allí. Debí ver los Santuarios para entender, para aclarar mi entendimiento. Ver eso y luego callar definitivamente. Jamás hablé en el continente y jamás hablaré. Yazgo aquí, en estas letras. Bajo el sol que se extingue, entre la tarde que se pierde y se gana. ¿Qué estoy haciendo? ¿Por qué motivo o causa hago lo que hago? Pensamientos estúpidos, fluctuantes. Ideas tras ideas, mares y montañas. Murciélagos o tigres. Omnipresencia, diálogo entre estadios. Los hongos han matado a la mayoría. El cielo es verde, esmeralda. Muerte y química, oxígeno. Oxígeno y agua. Poco han dejado. El veneno atravesó el planeta como un delirio irresistible. Como la literatura más nueva y más actual, como lo último que aún no ha sido editado, como la tarde que muere. Abismos que se diversifican como el humo de un cigarrillo. Lejos, las gárgolas.


VI. GEOGRAFÍA DE LAPUTTA

Música, Sinfonía. Recurrencia de palabras, recurso, construcción, subordinadas: palabras. Son sólo palabras. Emito un signo. Alguien lo tomará. Siempre habrá Resistencia. Esa sensación, esa certeza, esa emoción, se revela claramente en América, continente de continentes. El sol se apaga. Llegará la noche. Una película menos. O una más. Mantener una literatura desde la misma palabra, en armonía sinfónica entre ellas y entre las que habitan otras zonas. Se trata del Juego Infinito: la Concha.
La Concha es una de las provincias del reino alado de LaPutta. Tiene una geografía sembrada de vegetación tupida. A veces la depilan, pero la vegetación vuelve a crecer en poco tiempo, más áspera y dura.
El centro de esta provincia es como una especie de ajedrez hiperbólico con visión constante de trescientos sesenta grados (llamada ojo de pez o Delft). En el centro de ella, allende los bosques que la circundan, se desciende hasta el fondo del valle simétrico en cuyo fondo está la fortaleza del rey, en la cima de un monte llamado ancestralmente Clítoris.
Dos equipos de seres humanos enfrentados se internan en la concha y combaten entre sí para llegar al valle. El ajedrez se defiende. Desde el cuello de claridad del cielo, a veces desciende el sol en forma alargada y nos macera con insistencia durante algunos minutos, y el valle se torna resbaloso y los dos ejércitos son macerados hasta que se detiene el terremoto.
Cuando eso termina, el cielo vuelve a cerrarse sobre el valle con su penumbra roja, y los dos extenuados ejércitos siguen combatiendo para llegar hasta la punta del Clítoris.
Cuando alcanzamos sus laderas, el fragor de la batalla es tal que todo el monte vibra estremecido.
Gana el que traspone primero las ventanas del castillo.
Pero el juego no es tan fácil como suena así descripto (con todos las peripecias que ya he contado): la visión Delft dificulta nuestro esquema de percepción, y a veces, para rematar a un enemigo, hay que tirar doscientas estocadas hasta que uno acierta.
A la noche los ganadores se comen a los muertos del combate.


VII5.

Algunos mueren en el desván.

A otros los llevamos a la plaza, para que vean el sol antes de expirar.

Nada se mueve en los días de calor.

Aquí, en el pueblo de Estación López, en la provincia de La Concha, en el país de LaPutta, los veranos son mortales: de las lagunas próximas crece rápidamente un tufo venenoso que ocasiona la peste.

Los muertos son tantos que no hay espacio físico para enterrarlos, así que a medida que una casa queda desierta se la utiliza como depósito de cadáveres y se la rellena con cemento en sus huecos.

Nadie habla. El calor es tal que nos quedaríamos exhaustos, sin resuello, acaso al borde de la asfixia.

Cuando abrimos la boca el aire expelido se evapora, y nos vamos quedando sin aire.

Al final de todo eso llega, dos o tres veces por día, la lluvia helada desde el cielo blanquecino de la tormenta (llamado también bidé), y limpia el aire.

Pero somos cada vez menos, como tenues fantasmas que se hacen humo de a poco, en volutas de silencio.

VIII6.

Antes este paraje en el que se ubica el pueblo de Estación López se llamaba Comala, pero, teniendo en cuenta el carácter lúbrico de sus pobladores, el nombre fue cambiado a Cómala, o, en griego demótico, Cométela. Algunos incluso le agregan un apellido a nuestro prócer fundador y llaman al paraje Cométela Toda Papito. Este nombre no es tan utilizado porque es muy largo.
Pero a veces los profetas, desde los estentóreos montes del valle, vociferan, sin que los veamos, “Cométela Toda Papito” con voz de sirenas que llegan deformadas y jadeantes por el viento del desierto, como una lúgubre advertencia.
Son los profetas del dios del cielo, que tiene noventa y nueve nombres y un nombre centésimo y secreto y total: Pija.
A los profetas de mayor rango y prestigio les dicen “Los Más Pijas”.
Los desconocedores del saber de nuestro pueblo pueden pensar que qué clase de nombre secreto es ese que se divulga así como así, pero debo decir en este momento que el verdadero secreto del nombre de dios no son los fonemas que componen la palabra, sino la entonación.
Desde sus retiros en el desierto, los profetas, anacoretas, meditan dentro de sus cavernas para protegerse del sol, sobre el modo adecuado de acceder a la sabiduría del nombre secreto del dios, es decir, a su entonación correcta.
Las noches de viento poderoso, el aire trae las voces de sus notas musicales o letanías: “Pijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa Pijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa”.


IX7.


Para algunos heresiarcas, la entonación secreta del nombre del dios está escondida en los acordes de nuestro Himno Nacional: Semen Up. Según su doctrina, lo que sostiene la existencia del universo no es el nombre del dios en sí, sino su repetición ignara. Así, para estos pecadores la verdad está en la boca de los tontos que cantan el Himno a toda hora mientras en las tevés pasan un partido de la Selección (que juega con su clásica camiseta blanca).
Por lo tanto, una de las actividades piadosas de esta secta es la promoción de partidos de fútbol, y una de las veintisiete Razones Cardinales en que se funda la lógica del universo físico.
Pero a las beatas les molesta por eso mismo (son muy supersticiosas) hasta escuchar el Himno silbado por la calle, pues entienden que en sus notas se esconde alguna secreta grosería.


X8.

Aquí siempre hubo violencia. Los ejércitos son deglutidos. Quizás surja una nueva especie más resistente. Mientras tanto vivo. Soy un maldito gusano macerado. La tarde va muriendo definitivamente, entre piano y jazz. Estética de la fuga. Subcomisión de Asuntos Exteriores. Tambos LaPutta. Avanzar, a veces, se hace imposible. El aire se carga de la peor molécula que pudo crear el ser humano. El gas aniquila ejércitos enteros. Lo dijo Kieslovsky y la gente lo entendió. Las palabras se repiten de un libro a otro. Agoniza el día y la tenue luz. No es el mejor de los días, pero tampoco el peor. No moriré, aún. La música pinta sirenas y aves transparentes. Sin embargo, nunca nada ha sido fácil. Por otra parte, sólo lo difícil es estimulante[2]. Pensando cosas así me hallaba cuando decidí partir hacia el mar, hacia Atlantis. El olor del mar no era nuevo para mí. Allí, pinté las mujeres que disponía mi Dios. Ellan bailaban mientras esperaban su turno para ser pintadas. Una vez habitantes de la tela, se alejaban y se perdían en el mar. Acumulé cajas de cuadros y las vendí a un traficante rumano. Tenía dinero. El mar descansaba frente a mí como una alfombra persa. Podría recordar detalles. Pero quizás no sea necesario.


XI9.

Pero peor están los habitantes de nuestras antípodas, que viven en el otro extremo del país, el más remoto paraje, conocido como Amanecer (en italiano: orto). Allí los gases se tornan irrespirables.
Nuestros compatriotas de allí cavan fosos en las profundidades para protegerse de los vientos malsanos.
A veces también para ellos sale el sol. Pero no juegan el ajedrez. La fétida superficie del valle abisal conocido con el nombre de Orto lo hace impracticable para este deporte.
En Amanecer, entonces, no era posible absolutamente nada. Nada que ver. Debía huir.
Dicen los rapsodas que se llamaba Ulises. Dicen que a la vuelta de la guerra de Troya, tras vagar años en los mares, recuperadas sus posesiones y su esposa, sintió en la sangre la sed de nuevos mares, y construyó un barco con sus propias manos al que bautizó “Romualdo Arpi Filo”, y se elevó por los canales llamados del Intestino Delgado (chelo) y luego por los mares legendarios del Intestino Grueso (márcico), y se elevó hacia un océano legendario que los antiguos llaman Estómago, y que Platón refutó, y luego subió hacia un río legendario llamado Esófago y por un arroyuelo angosto que sólo los espíritus más fuertes y valientes logran pasar, llamado Laringe, y luego esquivó las amígdalas y fue proferido por LaPutta en forma de un gargajo verde. Entonces nació y fue bautizado como El Niño Jesús, y trajo paz e iluminación a este mundo.
Amén.

FIN

AIOD SILVER

[1] Rasgo de género, resuelto el tema género. Inscripto en la categoría que inaugura, en sintonía de letra y color, en lengua castellana.
[2] Lezama Lima.

Ante todo buenas tardes

Es un placer enorme saludar a toda esta hermosa muchachada, múltiples de edades y sexos. He llegado hasta aquí no sin esfuerzo, y les aseguro que no faltará ocasión para que les cuente algunas de mis peripecias por este hermoso planeta Tierra. Por el momento simplemente agradecer a esta gente de Blogger, que tan bien me han tratado, suministrándome pantallas amigables, flechas sencillas, indicaciones en castellano... uno se siente partícipe de una experiencia impar, como quien camina por el Louvre o por los pasillitos memorables de las villas porteñas. Agradecer entonces, inflado el pecho y amplia la sonrisa, deseándole lo mejor al lector, augurándole un futuro millonario y presentándole, en respetuosas dosis, todo aquello relacionado con el PANORAMA, entendiendo la palabra en su sentido amplio. No estamos acá para hablar de Historia sino simple y llanamente para hacerla.

Mi nombre es Silver, Aiod Silver.

Buenas tardes.